Un universo enorme, dragones legendarios y miles de horas de historias… pero sin serie. The Elder Scrolls, una de las sagas más queridas del mundo gamer, apunta a quedarse fuera de la televisión, y la razón no es falta de interés ni de ideas: el problema se llama El Señor de los Anillos.
Durante años, los fans imaginaron cómo sería ver Tamriel en formato serie. Sin embargo, desde Bethesda han sido claros: la fantasía épica ya está demasiado ocupada y competir con la Tierra Media es una batalla cuesta arriba.
The Elder Scrolls frente a un género saturado
Desde Arena en los años noventa hasta Skyrim, la saga desarrollada por Bethesda Game Studios ha definido cómo se construye un mundo de fantasía abierto: reinos en guerra, profecías antiguas y total libertad para el jugador.
Pero trasladar esa experiencia a la televisión no es tan sencillo. Bruce Nesmith, diseñador jefe de Skyrim, explicó que hoy la fantasía épica ya no sorprende como antes. Dragones, magia y linajes malditos están por todos lados, desde El Señor de los Anillos hasta Juego de tronos y La casa del dragón.
La pregunta es incómoda, pero directa: ¿qué puedes ofrecerle al espectador que no haya visto ya?
Fallout, el ejemplo que lo explica todo
La comparación con Fallout es inevitable. La serie se convirtió en uno de los mayores éxitos recientes de Prime Video gracias a un mundo postapocalíptico con humor negro, crítica social y una estética inconfundible.
Según Nesmith, ahí está la clave. Fallout es diferente y no compite directamente con gigantes como El Señor de los Anillos. Por eso funciona tan bien en televisión. En cambio, The Elder Scrolls se percibe como una fantasía más “clásica”, algo que hoy cuesta vender como novedad.
Las cifras respaldan esta idea: mientras Los anillos de poder espera nuevas temporadas, Fallout ya aseguró una segunda con mejores críticas y una tercera en desarrollo, convirtiéndose en un fenómeno global, especialmente fuerte en Europa y Latinoamérica.
El contraste es claro y dentro de Bethesda lo tienen muy presente.
El nombre que lo cambiaría todo… y casi nadie puede ocupar
La ironía final es que, en 2016, desde Bethesda dejaron caer que solo considerarían una adaptación cinematográfica de The Elder Scrolls si alguien como Peter Jackson llegaba con una idea irresistible.
El problema es evidente: Jackson es el responsable de convertir El Señor de los Anillos en una leyenda del cine. Pensar que ahora adapte otro universo de fantasía similar suena, como mínimo, poco probable.
Así, el dilema queda servido. Mientras la Tierra Media siga marcando el estándar de la fantasía épica en cine y televisión, Tamriel parece destinada a seguir brillando donde mejor funciona: en el mando, la pantalla… y muchas horas de exploración por delante.