Escape from Tarkov se ha ganado una reputación única en el mundo de los videojuegos: ser uno de los títulos más difíciles que existen.
La prueba está en una cifra que sorprende incluso a los jugadores más experimentados: menos del 1% de quienes lo han jugado han conseguido completar su historia principal.
Este shooter táctico de extracción en primera persona apareció en 2017 y desde entonces ha construido una comunidad muy dedicada en PC. Sin embargo, su enorme complejidad ha convertido el objetivo principal del juego (escapar de la ciudad ficticia de Tarkov), en una misión casi imposible.
Después de varios años en acceso anticipado, Escape from Tarkov lanzó finalmente su versión definitiva el 15 de noviembre de 2025.
Con el estreno de la versión 1.0 se confirmaron las sospechas de muchos jugadores: terminar el juego es una hazaña reservada para muy pocos.
Según datos de la desarrolladora Battlestate Games, apenas 35,500 jugadores han logrado completar la historia, lo que representa solo el 0.4% de una comunidad que superó el millón de copias vendidas apenas un mes después de su lanzamiento oficial.
Escape from Tarkov y su dificultad extrema
Para entender por qué Escape from Tarkov es tan difícil, primero hay que conocer cómo funciona su sistema de juego. Se trata de un título con mecánicas PvPvE, lo que significa que los jugadores deben enfrentarse tanto a otros usuarios como a enemigos controlados por inteligencia artificial.
Cada partida ocurre dentro de mapas llamados incursiones, donde los participantes buscan recursos mientras intentan sobrevivir a combates constantes.
A diferencia de shooters más accesibles como Battlefield o Call of Duty, este juego apuesta por un realismo extremo. Por ejemplo, cuenta con un sistema de balística avanzada, donde las balas tienen peso, trayectoria y retroceso diferente según el arma.
La historia se desarrolla en la región ficticia de Norvinsk, un territorio marcado por el conflicto entre dos corporaciones militares privadas: USEC y BEAR, que investigan a la misteriosa empresa Terra Group.
Un sistema que reinicia todo el progreso
Otro de los factores que hacen tan complicado terminar Escape from Tarkov es el sistema conocido como “Wipe”.
Periódicamente, los desarrolladores reinician el progreso de todos los jugadores para equilibrar la economía del juego y probar nuevas mecánicas. Esto obliga a la comunidad a comenzar desde cero una y otra vez.
Además, el riesgo es total: si un jugador muere durante una incursión, pierde todo el equipo y el progreso conseguido en esa sesión.
Por eso, incluso después de casi una década desde su lanzamiento original, Escape from Tarkov sigue siendo un desafío extremo donde muy pocos logran escapar de la ciudad que da nombre al juego.
Con información de Xataka.