El fútbol argentino entra en territorio desconocido. Después de más de dos décadas con Lionel Messi como principal referencia, la selección deberá construir una identidad diferente, encontrar nuevos líderes y darle espacio a una generación que tendrá la complicada misión de escribir su propia historia.
Messi anunció su retiro de la selección argentina a los 39 años, después de la final del Mundial de 2026. Su salida representa mucho más que perder a un delantero. Argentina despide al futbolista alrededor del cual organizó buena parte de su juego y liderazgo durante años.
Argentina sin Messi tendrá que encontrar nuevos referentes
El cambio abre inmediatamente varias preguntas. La continuidad del entrenador Lionel Scaloni todavía no está confirmada, mientras otros integrantes importantes de la generación campeona también podrían cerrar sus ciclos internacionales.
La capitanía será otra decisión importante. Cristian Romero aparece entre los candidatos para asumirla, mientras Emiliano Martínez y Lautaro Martínez también cuentan con experiencia y peso dentro del vestuario.
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Los jóvenes tendrán una oportunidad diferente
Argentina sin Messi también significa espacio para una nueva generación. Nico Paz, Franco Mastantuono, Alejandro Garnacho, Giuliano Simeone y Valentín Barco aparecen entre los jugadores llamados a ganar protagonismo durante el próximo proceso.
La camiseta número 10 también tendrá un nuevo propietario. Nico Paz aparece entre las principales opciones mencionadas para recibirla, aunque todavía no existe una confirmación oficial. Más allá del dorsal, Argentina necesitará repartir responsabilidades ofensivas que durante años estuvieron concentradas alrededor de Messi; El nuevo ciclo podría comenzar rápidamente. Las ventanas internacionales programadas entre septiembre y noviembre ofrecen la posibilidad de disputar varios amistosos y empezar el recambio antes de las próximas competiciones oficiales.
Messi terminó su recorrido internacional después de superar los 200 partidos y alcanzar 125 goles con Argentina. Además, conquistó el Mundial de Qatar, dos Copas América y la Finalissima, dejando una referencia deportiva que la próxima generación no tendrá que imitar, sino utilizar como punto de partida.