El anuncio de Romeo is a Dead Man durante el State of Play de junio de 2025 no pasó desapercibido.
Bastaron unos minutos para que los seguidores de Goichi Suda, mejor conocido como Suda51, supieran que algo extraño y prometedor, estaba en camino. A pocas semanas de su lanzamiento, ya pudimos probar una versión preliminar del juego y la sensación es clara: estamos ante una de las propuestas más singulares de 2026.
Desarrollado por Grasshopper Manufacture, el título apunta directamente a ocupar el lugar que dejó No More Heroes, tanto por su tono como por su fuerte énfasis en la narrativa y el carisma de sus personajes.
Un protagonista entre la vida, la muerte y el espacio-tiempo
La historia parte de una premisa tan absurda como fascinante.
Romeo Stargazer es ayudante del sheriff en un pequeño pueblo estadounidense hasta que un demonio lo deja al borde de la muerte.
Su abuelo logra salvarlo usando tecnología experimental del futuro, convirtiéndolo en un cíborg.
Desde ese momento, Romeo queda atrapado entre la vida y la muerte y es reclutado por el FBI Espaciotemporal, una organización dedicada a cazar amenazas que ponen en peligro el continuo espacio-tiempo. Entre ellas se encuentra Juliet Dendrobium, una joven con múltiples versiones alternativas de la que Romeo se enamora tras un encuentro que parece cualquier cosa menos casual.
La narrativa alterna entre este arco central y una estructura de “monstruo de la semana”, en la que el protagonista se enfrenta a forajidos espaciotemporales que ayudan a dar forma a este universo caótico y delirante.
Acción que recuerda a No More Heroes, pero con más músculo
En lo jugable, Romeo is a Dead Man se siente como la evolución natural de No More Heroes III. Utiliza Unreal Engine 5 y combina mecánicas de hack and slash con disparos en tercera persona, incorporando armas de fuego junto al combate cuerpo a cuerpo.
Los enemigos incluyen zombis, alienígenas y criaturas mutantes, y el sistema de combate apuesta más por la elección estratégica de armas que por combos complejos. Además, los llamados “Bastardos” —criaturas invocables con habilidades especiales— recuerdan a los poderes del Death Glove, ampliando las opciones tácticas.
Los niveles son más lineales que en entregas anteriores y se abandona la idea de grandes hubs abiertos.
Entre misiones, el jugador regresa a la nave Last Night, base del FBI Espaciotemporal, donde puede mejorar habilidades, gestionar el arsenal y dialogar con personajes clave, incluidos rostros familiares de otros juegos de Grasshopper.
Un Suda51 reconocible, pero mejor armado técnicamente
A nivel técnico, la versión de PC muestra un rendimiento estable y una optimización sólida, incluso teniendo en cuenta los habituales problemas asociados a Unreal Engine 5. No es un título especialmente exigente, pero sí consistente y bien pulido.
Visualmente, sorprende para un estudio pequeño: mantiene el encanto de serie B característico de Grasshopper, pero con un acabado más cuidado. La banda sonora, a cargo de Nobuaki Kaneko, acompaña con temas de tono macarra, y las actuaciones de voz cumplen con creces, aunque solo están disponibles en inglés con subtítulos en español.
En conjunto, Romeo is a Dead Man no busca reinventar el género, sino potenciar lo que Suda51 hace mejor: estilo, diálogos memorables y una narrativa que roza lo absurdo sin perder coherencia.
El juego llegará el 11 de febrero de 2026 a PC, PlayStation 5 y Xbox Series X|S, y todo apunta a que será una cita obligada para los fans del estudio. La gran pregunta queda en el aire: ¿será este el No More Heroes de la nueva década?
Con información de Meristation.