Myrient está al borde del cierre y con él podrían esfumarse 390TB de historia de los videojuegos.
El gigantesco repositorio, considerado uno de los más grandes del mundo en preservación de títulos retro, ha fijado el 31 de marzo de 2026 como fecha límite para apagar sus servidores si no logra sostenerse económicamente.
La causa no es un simple descenso de visitas. El problema está ligado a la crisis de componentes tecnológicos, especialmente en memorias RAM, SSD y discos duros. La creciente demanda del sector de la inteligencia artificial ha disparado los precios y absorbido gran parte del mercado, dejando a proyectos independientes en una situación crítica.
Según información recogida por Tom’s Hardware, el repositorio necesita al menos 6.000 dólares mensuales solo para cubrir el alojamiento del contenido. Esa cifra sale, en gran medida, del bolsillo de su creador, ya que las donaciones de la comunidad no alcanzan para cubrir los gastos actuales.
Myrient y el impacto de la crisis tecnológica
El cierre de Myrient no solo responde al aumento de costos. También hay un desgaste acumulado por el uso abusivo de la plataforma. Su propietario explicó que el uso comercial del sitio siempre estuvo estrictamente prohibido, pero algunos usuarios ignoraron las reglas e incluso añadieron muros de pago propios, violando las directrices del portal.
A esto se suma la necesidad urgente de mejoras en la infraestructura de almacenamiento y caché, algo que hoy resulta prácticamente imposible de financiar debido a la crisis de chips. La combinación de altos costos, falta de fondos y abuso del servicio ha llevado a una decisión difícil: cerrar antes de que la situación sea insostenible.
¿Se perderá para siempre la historia del videojuego?
El repositorio alberga cerca de 390TB de datos de videojuegos retro, una cifra que refleja décadas de cultura digital. La posible desaparición del archivo representa un golpe importante para jugadores, coleccionistas y preservacionistas.
No todo está perdido. El servidor de Discord y el canal de Telegram del proyecto seguirán activos, lo que permitirá mantener el contacto entre la comunidad. Aunque no se descarta una posible resurrección en el futuro, el panorama actual no es alentador debido a la enorme inversión necesaria.
La historia de Myrient es también una advertencia sobre cómo la presión del mercado tecnológico, impulsado por la inteligencia artificial, puede afectar iniciativas culturales que dependen de infraestructura digital. Sin apoyo suficiente, una parte significativa de la memoria del videojuego podría quedar fuera de línea para siempre.
Con información de Vida Extra.