La Cruz Roja Mexicana recibió un donativo de cuatro millones de pesos de Banco Azteca, destinado a garantizar la operatividad de sus servicios de atención médica prehospitalaria. El acto, realizado en la sede nacional del organismo en la colonia Polanco de la Ciudad de México, expone la relevancia de la participación corporativa en el sostenimiento de instituciones humanitarias que operan de manera autónoma y enfrentan retos presupuestarios estructurales.
La alianza entre Banco Azteca y la Cruz Roja Mexicana permitió transformar la infraestructura bancaria en una plataforma de colecta masiva, mitigando el riesgo de la dependencia financiera de un solo sector. El capital entregado proviene de las aportaciones de clientes y colaboradores de Grupo Salinas, quienes utilizaron las sucursales, cajeros automáticos, canales digitales y brigadas de boteo para democratizar la recaudación y canalizar los recursos hacia la atención de emergencias civiles.
Infraestructura transaccional y respuesta ciudadana
Durante su intervención, Alejandro Valenzuela, presidente del Consejo de Administración de Banco Azteca y Azteca Servicios Financieros, destacó que la participación organizada de clientes y colaboradores en la Colecta Anual demuestra que las redes de distribución financiera también pueden operar como infraestructura de respuesta ciudadana. El directivo enfatizó el valor de esta conectividad para respaldar a un organismo cuya labor en desastres naturales exige aliados con presencia real en el territorio.
Estructura institucional y filantropía estratégica
La entrega del cheque convocó a directivos de ambas instituciones, reflejando el carácter de la alianza. El encuentro contó con la participación de Gabriel Saba, vicepresidente nacional de la Cruz Roja Mexicana; Tonatiuh Rodríguez, director general de Banco Azteca y Azteca Servicios Financieros; Alejandro Muguerza, director nacional de movilización de recursos de la Cruz Roja Mexicana; Adriana de la Puente, directora de responsabilidad social de Grupo Salinas, y Antonio Domínguez, director de Fundación Azteca.
El despliegue de esta recaudación sumó el respaldo metodológico de Fundación Azteca, el brazo social de Grupo Salinas que, a lo largo de 28 años, ha fortalecido a más de 500 organizaciones civiles en el país. Con este acto, Banco Azteca, Fundación Azteca y Grupo Salinas reiteran que «la unión institucional y la solidaridad son las herramientas más poderosas para edificar un mejor país», sentando una pauta para el futuro de la inversión filantrópica en México.
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