El lanzamiento de Highguard, el nuevo shooter gratuito de Wildlight Entertainment, no pasó desapercibido. El pasado 26 de enero, el juego llegó de forma oficial a nivel mundial y, en cuestión de horas, logró reunir 97,249 jugadores simultáneos en Steam, una cifra destacada para una propiedad intelectual completamente nueva.
Sin embargo, el éxito en números vino acompañado de una fuerte polémica. A pesar del interés inicial, las primeras impresiones de la comunidad gamer fueron mayormente negativas, lo que abrió un debate inmediato sobre el verdadero impacto del estreno.
Highguard y una estrategia de lanzamiento poco común
Gran parte de la expectativa alrededor de Highguard nació en The Game Awards de diciembre, donde el título apareció como el anuncio final del evento, un espacio que normalmente se reserva para grandes producciones de la industria. La sorpresa fue doble: se trataba de un juego nuevo y, tras el anuncio, no hubo promoción activa durante semanas.
El silencio de Wildlight Entertainment y la falta de información oficial alimentaron teorías entre los jugadores. La curiosidad aumentó al saberse que el estudio está formado por veteranos de Respawn y exdesarrolladores de Call of Duty, responsables de franquicias como Apex Legends y Titanfall. Incluso la filtración de la lista de logros antes del lanzamiento sumó especulación sobre sus mecánicas.
Recepción mixta y primeras críticas tras el estreno
Desde el primer día, miles de jugadores probaron Highguard en PC y consolas. Aunque el pico de usuarios en Steam rozó los 100 mil, las reseñas no tardaron en llegar. De más de 19 mil opiniones iniciales, solo 32.05% fueron positivas, con críticas centradas en las partidas 3 contra 3 y el tamaño de los mapas.
Muchos usuarios señalaron que los escenarios resultan demasiado grandes para equipos tan pequeños, lo que provoca falta de acción constante y una sensación de aislamiento durante las partidas. Estas opiniones se viralizaron rápidamente en foros y redes sociales, contrastando con el entusiasmo previo al lanzamiento.
Por ahora, Wildlight Entertainment ha mantenido una postura cautelosa. Aunque el estudio presume su experiencia y compromiso con la calidad, no ha respondido de forma directa a las críticas sobre el diseño de mapas o el formato de juego, lo que genera incertidumbre sobre futuras actualizaciones y el soporte a largo plazo.
El caso de Highguard deja una pregunta abierta: ¿podrá el estudio reaccionar a tiempo y cambiar la percepción inicial, o el interés se desvanecerá tan rápido como llegó?
Con información de Infobae.