El pan dulce mexicano ahora también se juega. Pancito Merge se ha convertido en uno de los títulos recientes que más curiosidad despiertan entre los jugadores, gracias a una propuesta que mezcla rompecabezas, cultura y nostalgia por las panaderías tradicionales.
Más que un simple juego, sus creadores lo describen como un homenaje interactivo a la cultura del pan dulce y a la calidez de las panaderías de barrio.
Pancito Merge: puzzle con sabor a panadería mexicana
En Pancito Merge, los jugadores deben dejar caer, apilar y combinar panes dulces como conchas o cuernitos para crear versiones de mayor nivel y sumar puntos.
La meta es fusionar piezas iguales sin que el tablero (representado como una bolsa de pan), se llene por completo.
Cada cinco movimientos aparece un cliente con pedidos específicos, lo que añade estrategia al juego al permitir eliminar panes del tablero y obtener bonificaciones.
El desarrollador Antonio “Fáyer” Uribe explica que el proyecto nació como una forma de compartir la cultura panadera mexicana con el mundo digital. La inspiración inicial surgió del título japonés Suika Game, desarrollado por Aladdin X, aunque el equipo decidió darle identidad propia con escenarios y niveles inspirados en distintas panaderías, incluyendo uno dedicado al pan de Día de Muertos.
Videojuegos mexicanos ganan terreno
El desarrollo del juego tomó cerca de un año y primero se lanzó en Steam en diciembre pasado.
Después llegó a las consolas Nintendo Switch y Nintendo Switch 2, donde ha tenido buena recepción y logró colocarse entre los títulos más vendidos de la tienda digital durante su fin de semana de estreno.
Actualmente, el juego está disponible por 99 pesos, con descuento temporal de lanzamiento hasta el 6 de marzo.
Con su mezcla de puzzle, identidad cultural y estética nostálgica, Pancito Merge demuestra que los videojuegos mexicanos también pueden conectar con el público cuando apuestan por historias cercanas y sabores familiares.
Con información de Fast Company.