El avance de la inteligencia artificial volvió a mover los cimientos de la industria de los videojuegos. Tras el anuncio de la apertura de Project Genie, la nueva herramienta de Google capaz de generar escenarios 3D interactivos, las acciones de varias compañías del sector registraron fuertes pérdidas en los mercados internacionales.
Durante la apertura bursátil del pasado lunes, el impacto se sintió de inmediato. Empresas japonesas como Nintendo, Capcom y Konami retrocedieron entre 1.3 % y 7 %, mientras que las chinas Tencent y NetEase cayeron entre 2 % y 4 % en la bolsa de Hong Kong. El nerviosismo se extendió rápidamente ante el potencial disruptivo del proyecto.
El impacto de Project Genie en la industria de los videojuegos
El sacudón no se limitó a Asia. En Wall Street, Take-Two Interactive, desarrolladora de Grand Theft Auto, perdió cerca del 10 % de su valor. Unity, una de las compañías más importantes en motores de videojuegos, sufrió una caída superior al 20 %.
La razón detrás de estas reacciones es clara: Project Genie permite crear mundos digitales funcionales a partir de simples indicaciones. Los escenarios generados recrean físicas, interacciones y exploración libre, lo que representa un avance significativo en la creación de experiencias inmersivas.
Este desarrollo podría modificar los procesos tradicionales de producción, históricamente ligados a motores como los de Unity o Epic Games. Delegar parte del trabajo creativo a sistemas de inteligencia artificial también abre la puerta a reducir tiempos y costos, además de facilitar la entrada de nuevos actores al sector.
¿Qué es Project Genie y por qué genera preocupación?
Project Genie es un prototipo de Google que integra tecnologías como Genie 3, Nano Banana y Gemini para generar mundos interactivos personalizados. Por ahora, el acceso está limitado a suscriptores de Google AI Ultra en Estados Unidos, con sesiones de creación y exploración de hasta 60 segundos.
La herramienta se basa en tres etapas: diseño inicial del entorno, exploración libre y combinación de escenarios. Los mundos se ajustan en tiempo real a las acciones del usuario y pueden modificarse o fusionarse con otros ya creados.
Google aclaró que el sistema sigue en fase experimental y puede presentar fallas, como problemas de control, latencia o escenarios que no siempre respeten las indicaciones. Aun así, el anuncio fue suficiente para encender las alarmas en una industria que observa con atención cómo la inteligencia artificial comienza a redefinir el futuro del desarrollo de videojuegos.