El lanzamiento de la próxima generación de consolas podría tardar más de lo esperado. Un informe reciente señala que Sony Group Corp estaría evaluando retrasar la llegada de la PS6 hasta 2028 o incluso 2029, en medio de una crisis global en el mercado de la memoria RAM.
La información fue difundida por Bloomberg, que vincula esta posible decisión con el fuerte encarecimiento de componentes tecnológicos, fenómeno que algunos analistas ya describen como un “RAMmageddon”.
PS6 y la crisis global de la memoria
Según el reporte, el aumento en los precios de la RAM se debe a la enorme demanda de centros de datos dedicados a inteligencia artificial, que están absorbiendo gran parte del suministro disponible.
Este desequilibrio entre oferta y demanda estaría provocando efectos en cadena en toda la industria tecnológica.
Fuentes cercanas a la estrategia de Sony indican que la empresa sopesa retrasar su próxima consola más allá de lo previsto.
Aunque no existe confirmación oficial, el contexto actual respalda la posibilidad: los costos del hardware no han disminuido con el tiempo, sino que han aumentado durante esta generación.
Consolas más caras y presión en la industria
En años recientes, Sony Interactive Entertainment ya aplicó incrementos de precio a la PlayStation 5 en distintas regiones, incluyendo ajustes en 2022 y 2025.
Otras compañías también enfrentan el mismo escenario. Nintendo ha realizado revisiones de precios y no descarta cambios futuros para Nintendo Switch 2, aunque por ahora mantiene su tarifa.
Desde el sector de semiconductores, directivos como Yang Yuanqing de Lenovo y Tim Archer de Lam Research coinciden en que el desbalance entre oferta y demanda podría mantenerse durante varios años, lo que prolongaría la presión sobre toda la cadena de suministro.
Si este panorama se confirma, la llegada de la próxima PlayStation podría marcar no solo un salto tecnológico, sino también el inicio de una generación más costosa y condicionada por la disponibilidad de componentes.
Con información de Alfa Beta.